sábado, 21 de febrero de 2015

El día era una acuarela.

Cuando los pintores llegaron a Candás el día les recibió con fuertes aguaceros, viento y niebla. El escenario semejaba una acuarela gigantesca solo había que trasladarla al papel. Ni cortos ni perezosos los pintores se pusieron en faena protegidos del viento de poniente y con la voz de Nana Mouskouri como fondo disfrutaron del siempre espectacular Cantábrico hasta que llegó la hora del aperitivo, que tan bien ha descrito Eusebio Llorca en Facebook.

Bajamar en la playa de la Palmera.

Jesús Antonio pinta los celajes y su influencia en la mar.

Luis López inspirado

Eusebio Llorca con su primera acuarela.

Estudio de rocas de Eusebio Llorca.

Angel Suárez.

El estudio improvisado.

sábado, 14 de febrero de 2015

Torazo

Pese a todos los pronósticos la mañana nublada permitió a los pintores subir Torazo donde los restos de las pasadas nieves se dejaban ver por la carretera y en los cercanos montes de La Marea.

La lluvia, que hizo su aparición sin tardanza, aconsejó abreviar la jornada de pintura y Eusebio Llorca y Angel Suárez, que se lo tomaron con calma, remataron el día al calor del fuego.

Torazo es una buena atalaya sobre los montes de La Marea

La lluvia deslució la jornada.

Acuarela de Eusebio Llorca.

sábado, 24 de enero de 2015

Pintando en la Panda.


Mañana fría y luminosa. Los pintores después de reunirse en el Alto de la Encrucijada se desplazaron a la Panda, atalaya sobre el valle del río Piloña cerrado desde este punto, de E. a O., por los montes del Infierno, el paso de la Marea en dirección a Caso y Peña Mayor, ya en el concejo de Nava, todos ellos con gran cantidad nieve que traía una brisa heleada.

La recompensa fue anunciada por un olorcillo que provenía del fogón donde se cocinaban unes verdines con su correspondiente compango que se regaron con un vinin que se dejaba beber tan guapamente.

Acuarela de Jesús Antonio, Camino de La Encrucijada.

El Valle del Piloña, por Luis López.

Eusebio Llorca pinta Peña Mayor al fondo.

Ángel Suárez: Tierra de Labor.

El valle del Piloña.

sábado, 17 de enero de 2015

Nieve en el Pienzu.

El sábado amaneció un día espléndido tras el temporal que azotó Asturias y los pintores se desplazaron a la  Espasa en su reunión semanal para disfrutar de la playa,  que en estos días de invierno es todo un espectáculo de luz y en donde uno se encuentra con actividades que forman una estampa novedosa.

 Con la sierra del Sueve cubierta de nieve a sus espaldas y la mar cambiante a cada momento,  Luis López, Eusebio Llorca y Ángel Suártez disfrutaron de una jornada al tibio sol que luchaba con el frío procedente de la montaña.

En el invierno las playas lucen espléndidas.

Acuarela de Eusebio Llorca con Lastres al fondo.

La casería da carácter a la playa. Luis López.

Ángel Suárez.





sábado, 10 de enero de 2015

Pirita 2008

Los pintores retoman su actividad pasadas estas fiestas, y que mejor lugar que Lastres, con su sobrecogedora situación geofráfica sobre el acantilado. Durante los siglos XVII y XVIII poseía, ademas de una flota pesquera importante, industria de escabeches que exportaban a Castilla y León.

En lo alto del pueblo se encuentra la iglesia parroquial de Santa María de Sábada y frente a ella un crucero de piedra del s. XVII. La torre del reloj, que encontraremos en dirección al puerto, acaso también en aquellos tiempos atalaya, junto con la capilla del Buen Suceso pertenecieron al gremio de mareantes.

Los pintores disfrutaron desde la playa el inicio de este nuevo peregrinaje del color que a lo largo de este año 2015 irán reflejando en esta página.

La belleza del lugar es incuestionable.

Así ve Jesús Antonio Lastres.

Angel Suárez.

El pueblo de Lastres, coqueto, se mira en la mar.