sábado, 30 de abril de 2016

Cantos rodados. - Tere Mieres.

  La ensenada de Xagó, con su playa, se extiende en dirección NE.-SW. entre el cabo de Peñas y la llamada península de San Juán, ya en la entrada de la Ría de Avilés, ha sido el escenario de esta jornada de pintura en la costa asturiana en el concejo de Gozón.

  Este mar que ha visto desarrollarse la historia de las comunicaciones asturianas desde por lo menos el siglo XII, cuando se documenta por primera vez el comercio de paños con el puerto francés de La Rochela fue sin ninguna duda una importante fuente de comercio cuando Avilés era el principal (y diríamos que el único) puerto marítimo asturiano con capacidad para acoger las naves que comerciaban con los puertos del Atlántico.

  Los pintores se solazaron en esta playa mientras trabajaban, teniendo como fondo la isla de la Deva y la punta del Cogollo como queda patente en la estupenda fotografía de Andrés Suárez.

   
La punta del Cogollo y la isla Deva. - Andrés Suárez.

Acuarela de Jesús Antonio.

Acuarela de Eusebio Llorca (1).

Acuarela de Eusebio Llorca (2).

Acuarela de Luis López (1).

Acuarela de Luis López (2).

Acuarela de Luis López (3).

Acuarela de Enrique Mijares.

Acuarela de Tere Mieres (1).

Acuarela de Tere Mieres (2).

Acuarela de Rosa Rubio (1).

Acuarela de Rosa Rubio (2).

Acuarela de Ángel Suárez.

La playa de Xagó.

Jesús Antonio, Tere Mieres, Rosa Rubio, Luis López, Enrique Mijares, Angel Suárez, Eusebio Llorca y Andrés Suárez.

sábado, 23 de abril de 2016

Santumederu.


Magníficos hórreos en Sietes. - Fotografía de Andrés Suárez.
                               
     Estamos en el año de 1555. Mientras en Tordesillas fallece Juana de Castilla, mas conocida como Juana la loca, en Sietes, una recóndita aldea de Villaviciosa, se erige por orden del bachiller Fernando Suárez del Canto una singular iglesia que se pondrá bajo la advocación de Santumederu y que constituye una de las pocas representaciones de la arquitectura en Asturias donde conviven los medievalismos con la nueva corriente plateresca.

     Sietes, con una nutrida representación de hórreos, algunos de los cuales se remontan hasta el siglo XVI, fue el escenario de esta nueva jornada de pintura que coincidiendo con el 4.º centenario de la muerte de D. Miguel de Cervantes, trasladó por unas horas a estos peregrinos de la pintura hasta la España del renacimiento para solazarse en estas maravillas que hablan a los sentidos.

    Se reunieron bajo la lluvia, como no podía ser menos: Eusebio Llorca, J.M. Puente, Rosa Rubio, Tere Mieres, Andés Suárez, Enrique Mijares y Ángel Suárez.

Mutación primaveral obligatoria.

Acuarela de Enrique Mijares.

Acuarela de Eusebio Llorca.

Acuarela de Tere Mieres.

Acuarela de Rosa Rubio.

Óleo de J.M. Puente.

Apunte al carbón de J.M. Puente.

Acuarela de Ángel Suárez.

     

sábado, 16 de abril de 2016

El refugio de avistamiento. Fotografía de Andrés Suárez.


     Los pintores se han desplazado a la playa de San Balandrán, que se abre sobre la ría de Avilés, y  se refugian del mal tiempo en la casamata de avistamiento  que se sitúa sobre la ensenada de Llodero, amplio estuario que es un refugio natural de aves en sus viajes migratorios. Esta ensenada que está a espaldas de la tan querida por estos pintores playa de San Balandrán, es además de un magnífico observatorio de aves, un lugar privilegiado para contemplar el tráfico de buques que afrontando la barra de la ría se dirigen al puerto de Avilés.

     Allá por los años 60 y 70 del siglo pasado, las gentes iban en tranvía hasta los muelles de Avilés y desde allí tomando una lancha, que les transportaba hasta la playa de San Balandrán, disfrutaban del baño y de una jornada de asueto, niños incluidos, en este otrora paraíso.

    Tiene esta playa una bonita historia de islas, monjes, ballenas, obispos y demás ingredientes fantásticos y atractivos que pocos recuerdan y merecerían ser recordados.

   Otra historia es la de los sablazos.

   Acudieron a mojarse muy ricamente: Eusebio Llorca, Jesús Antonio, Tere Mieres, Rosa Rubio, Andrés Suárez, Enrique Mijares, J.M. Puente y Angel Suárez.

 

     
La ensenada de Llodero anuncia lluvia.

La ensenada de Llodero con el Niemeyer al fondo. - Jesús Antonio.

La iglesia de Santa Leocadia. -  Eusebio Llorca.

Llodero, al fondo el faro de S. Juán de Nieva. - Tere Mieres.

Avilés desde de Zeluán.- J.M. Puente.

La campiña gozoniega. - J.M. Puente.

En lo alto Laviana perteneciente a Gozón. - Rosa Rubio.

La ensenada en pleamar. - Rosa Rubio.
Los muelles de Raíces. - Enrique Mijares.

Peñas de el caballo. - Angel Suárez.

Enrique Mijares, Jesús Antonio, Rosa Rubio, Tere Mieres, Eusebio Llorca, J.M. Puente y Andrés Suárez.     

sábado, 9 de abril de 2016

Pintando en Espinaredo

Dibujo al carbón de J.M. Puente.


    Espinaredo que está presidido por la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves y su texu centenario, posee una de las mejores muestras de hórreos de Asturias, afortunadamente restaurados con todo el respeto, se sitúa a los pies de la sierra de la Bedular y junto con Riofabar, parecen detenidos en el tiempo a pesar de presión turística que cada verano soportan como paso obligado hacia el área recreativa de La Pesanca a orillas del río del Infierno, que discurre entre las sierras de Aves y de Giblaniella  hasta rendirse en el río Piloña, no sin antes surtir con sus aguas la piscifactoría de Infiesto.

   Como es habitual en esta primavera, los pintores se refugiaron de la lluvia bajo varios siglos de historia para afanarse en sus acuarelas.

   Pintaron: J.M. Puente, Rosa Rubio, Tere Mieres, Enrique Mijares, Eusebio Llorca y Angel Suárez acompañados por el fotógrafo naturalista Andrés Suárez.


Rincón de Espinaredo. Andrés Suárez

Acuarela de Eusebio Llorca.

Acuarela de Enrique Mijares.

La caja de pintura de J.M. Puente.

Acuarela de Rosa Rubio.

Acuarela de Tere Mieres.

Acuarela de Angel Suárez.

Eusebio Llorca, J.M. Puente, Rosa Rubio, Andrés Suárez, Enrique Mijares y Tere Mieres, 

sábado, 2 de abril de 2016

Fresnedo.



  Situado a caballo entre los concejos de Cabranes y Nava, a Fresnedo le basta su situación geográfica orientada al mediodía y una vista irrepetible de los macizos montañosos asturianos, desde los picos de Europa hasta la sierra del Aramo pasando por el Vízcares, Peña Mea y la Ubiñas, para que haya sido el lugar elegido por los pintores para su jornada semanal, jornada que trajo algunas novedades, tales como la compañía del fotógrafo naturalista Andrés Suárez y la noticia de la clase magistral de acuarela que Eusebio Llorca impartió en el centro de La Arena de Gijón, ante numerosos colegas el pasado viernes.

  Una vez metidos en faena, los vecinos de esta localidad se interesaron vivamente por el desarrollo de la jornada pictórica, e incluso los mas jóvenes se atrevieron a empuñar los pinceles en un día soleado y fructífero.

   Se reunieron: Tere Mieres, Rosa Rubio, Andrés Suárez, J.M. Puente, Jesús Antonio, Eusebio Llorca, Enrique Mijares y Angel Suárez.

 
Fotografía tomada por Andrés Suárez. Fresnedo duplicado.

Andrés Suárez, Tere Mieres, Jesús Antonio, J.M. Puente, Enrique Mijares, Eusebio Llorca y Rosa Rubio.

El Aramo. -  Acrílico de J.M. Puente.

Los Picos de Europa. -  Acuarela de Jesús Antonio.

La cuenco del río Piloña.. -  Acuarela de Tere Mieres.

(1) La vieja casería. - Acuarela de  Rosa Rubio.

(2) Rincón de Fresnedo. - Acuarela de Rosa Rubio.

(1) Fresnedo. - Acuarela de Eusebio Llorca.

(2) Un tesoro etnogáfico. - Acuarela de Eusebio Llorca.

(1) Santa María la Real de Fresnedo. Acuarela de Enrique Mijares.

(2) El cabildu. - Acuarela de Enrique Mijares.

El caballo alazán. - Acuarela de Angel Suárez.
Prende el interés en los alevines de pintor.

El Nuberu envía observadores.