sábado, 24 de enero de 2015

Pintando en la Panda.


Mañana fría y luminosa. Los pintores después de reunirse en el Alto de la Encrucijada se desplazaron a la Panda, atalaya sobre el valle del río Piloña cerrado desde este punto, de E. a O., por los montes del Infierno, el paso de la Marea en dirección a Caso y Peña Mayor, ya en el concejo de Nava, todos ellos con gran cantidad nieve que traía una brisa heleada.

La recompensa fue anunciada por un olorcillo que provenía del fogón donde se cocinaban unes verdines con su correspondiente compango que se regaron con un vinin que se dejaba beber tan guapamente.

Acuarela de Jesús Antonio, Camino de La Encrucijada.

El Valle del Piloña, por Luis López.

Eusebio Llorca pinta Peña Mayor al fondo.

Ángel Suárez: Tierra de Labor.

El valle del Piloña.

sábado, 17 de enero de 2015

Nieve en el Pienzu.

El sábado amaneció un día espléndido tras el temporal que azotó Asturias y los pintores se desplazaron a la  Espasa en su reunión semanal para disfrutar de la playa,  que en estos días de invierno es todo un espectáculo de luz y en donde uno se encuentra con actividades que forman una estampa novedosa.

 Con la sierra del Sueve cubierta de nieve a sus espaldas y la mar cambiante a cada momento,  Luis López, Eusebio Llorca y Ángel Suártez disfrutaron de una jornada al tibio sol que luchaba con el frío procedente de la montaña.

En el invierno las playas lucen espléndidas.

Acuarela de Eusebio Llorca con Lastres al fondo.

La casería da carácter a la playa. Luis López.

Ángel Suárez.





sábado, 10 de enero de 2015

Pirita 2008

Los pintores retoman su actividad pasadas estas fiestas, y que mejor lugar que Lastres, con su sobrecogedora situación geofráfica sobre el acantilado. Durante los siglos XVII y XVIII poseía, ademas de una flota pesquera importante, industria de escabeches que exportaban a Castilla y León.

En lo alto del pueblo se encuentra la iglesia parroquial de Santa María de Sábada y frente a ella un crucero de piedra del s. XVII. La torre del reloj, que encontraremos en dirección al puerto, acaso también en aquellos tiempos atalaya, junto con la capilla del Buen Suceso pertenecieron al gremio de mareantes.

Los pintores disfrutaron desde la playa el inicio de este nuevo peregrinaje del color que a lo largo de este año 2015 irán reflejando en esta página.

La belleza del lugar es incuestionable.

Así ve Jesús Antonio Lastres.

Angel Suárez.

El pueblo de Lastres, coqueto, se mira en la mar.


sábado, 20 de diciembre de 2014

Pintando en Luanco

La intención era pintar en el Dique de Aramar pero la lluvia, que esta temporada es la que decide, obligó a montar los caballetes en los soportales frente al puerto. A la villa de Luanco de reconocida fama por sus encajes le imprime carácter la torre del Reloj edificada en el siglo XVIII y un moderno Museo Marítimo donde se resume toda la tradición marinera luanquina.

La Villa marinera de Luanco.

El puerto de Luanco visto por Eusebio Llorca.

Jesús Antonio con una delicada acuarela.

Apunte de J. M. Puente.

Acuarela de Ángel Suárez.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Candás

La jornada comienza con una visita al Camarín del Santo Cristo de Candás, para ver la pintura mural que representa el momento en que el Cristo es rescatado de las aguas por marineros candasinos, cazadores de ballenas en las costas irlandesas, allá en los principios del siglo XVI. Luego buscando resguardarse de la lluvia en las instalaciones náuticas del puerto de Candás pintaron hasta que el frío les aconsejó ir a dar satisfacción al cuerpo, (el espíritu estaba sosegado por el ruido de las olas), y en estas estaban, cuando repararon en que en la larga sobremesa, entre dimes y diretes se habían terminado medio azumbre de blanco de Segovia brindando por sus amigos.

Candás presume de su nombre desde el año 912.

Acuarela de Jesús Antonio de la playa de la Palmera.

Angel Suárez.