sábado, 23 de mayo de 2015

En el cabo Vidio.

Entre los cabos Vidio y Busto, distantes 10 millas entre sí, la costa se presenta muy accidentada por sus muchas puntas, playas y acantilados de hasta 90 metros de altura que en algunos casos por empinados senderos dan acceso a playas de belleza dura y salvaje.
Los pintores se dirigieron al cabo Vidio para pintar el faro que se destaca sobre la llanada donde se asienta, tierra a dentro, Oviñana, famosa por sus mariscos y una meta turística de primer orden.

Jesús Antonio y Angel Suarez prendados del paisaje se prometieron seguir esta parte de la costa con sus compañeros a la primera ocasión. Por la tarde una visita a la playa del Silencio completó la jornada.


El faro Vidio -  Angel Suárez. 
Jesús Antonio y su visión del faro Vidio.
El paisaje es magnífico.

La playa del Silencio 

Los pintores en la playa del Silencio.

Pintorescos visitantes a la playa del silencio.

sábado, 16 de mayo de 2015

San Balandrán

De nuevo en San Balandrán, en donde la Ensenada de Llodero y la charca de Zeluán son espacio protegido en la ruta migratoria de las aves acuáticas, en su viaje hacia tierras tan lejanas como Rusia, Groenlandia o Sudáfrica, y ofrecen uno de los lugares más sugerentes y solitarios de nuestras costas donde uno de los pintores sin pretenderlo se convirtió en parte de su naturaleza.

Eusebio Llorca, Luis López, Jesús Antonio y Angel Suárez después de alimentar el espíritu con estos paisajes pasaron a cosas más prosaicas y fueron encaminados por un trasunto de irlandés con madreñes hacia otros paisajes propicios para alimentar su cuerpo muy guapamente.

Rincón digno de San Balandrán.

Luis López y Eusebio Llorca interactuando con la naturaleza.

El pintor transmutado en paisaje.

Luis López con una compleja acuarela.

Potente acuarela de Jesús Antonio.

Interpretación libre del paisaje. Eusebio Llorca.

Eusebio Llorca en su faceta atrevida.

Angel Suárez.

Colores de Luis López en plan alquimista.

sábado, 9 de mayo de 2015

Playa de La Isla

La playa de la Isla se encuentra en la falda de la sierra del Sueve, que tiene como cota mas alta el pico denominado El Pienzu con una altura de 1159 metros, en cuya cumbre una cruz de grandes dimensiones le hace inconfundible.

En esta playa montaron los pintores sus caballetes en una jornada que nos visitó nuestro entrañable compañero el pintor J. Blanco. La mañana que se vio amenizada por el juego de "busque usted la llave" (ni lo piensen, no estaba en el fondo del mar) dio como resultado una serie de acuarelas que algunos se atrevieron a pintarlas con una sola mano.

Eusebio Llorca, Jesús Antonio, Luis López, J.M. Puente, J. Blanco y Ángel Suárez les muestran el resultado de sus trabajos.


La playa de la Isla.

El fluido color de la acuarela de Jesús Antonio.

Luis López evocando a Monet.

Luis López, panorámica.

Oleo de J. M. Puente.

J. M. Puente con un óleo suelto y directo.

Eusebio Llorca, con una mano.

Eusebio Llorca, con la misma mano.

J. Blanco, original con sus materiales.

Angel Suárez.

sábado, 25 de abril de 2015

Rozáes, of course.

Si el sábado anterior el cuquiellu se anunciaba con timidez, este sábado una clase de ornitología a cargo de Luis López, ilustró a estos pintores sobre la diferencia física y su forma de canto entre la golondrina y el avión común mientras se degustaba el café que inicia todas las jornadas pictóricas.

Luego haciendo caso (solo por esta vez) al parte meteorológico los pintores no se alejaron mucho del núcleo habitado y acertaron. Por la tarde una visita a la Villa para ver la nueva exposición de Luis López. Pintaron: Jesús Antonio, Eusebio Llorca, Luis López y Angel Suárez.

Una..

dos..

La capilla de San Pedrín como fondo. - Jesùs Antonio.

El valle de Rozáes.- Luis López.

Esta acuarela, con ovejas, en Google.- Eusebio Llorca.

El horru de alao.- Eusebio Llorca.

Casa Eladia - Angel Suárez.

...y tres, al final llovió.



sábado, 18 de abril de 2015

Pintando en Robledo.

Salir a pintar al aire libre es gratificante sobre todo si, como en el caso de este sábado, te encuentras con personas interesadas y con conocimientos sobre pintura, que además de cambiar impresiones con los pintores al final les agasajan invitándoles a tomar sidra acompañada de unos pinchos de chorizo, todo ello de su propia elaboración.

La amabilidad de las dueñas de casa Herminia, en Robledo, dio a esta jornada un aire diferente y reconfortó a los pintores de otras jornadas de fríos e incomodidades. Pintaron Eusebio Llorca, Jesús Antonio, Luis López y Ángel Suárez.

Las acuarelas a resguardo de la lluvia.

Canto a la primavera.- Acuarela de Eusebio llorca.

Luz dorada sobre Robledo.- Acuarela de Jesús Antonio.

Los grandes espacios desde Robledo.- Acuarela de Luis López.

Rincón de Robledo.- Acuarela de Ángel Suárez.

Los pintores en la antojana de Casa Herminia.