domingo, 13 de abril de 2014

La playa de los Quebrantos.

San Juan de la Arena se encuentra en la desembocadura del rio Nalón y a continuación en una extensión de 0,5 millas la playa de los Quebrantos tiene como telón de fondo la isla de la Deva. En esta playa de los Quebrantos, que conserva sus negras arenas como recuerdo del pasado industrial del rio Nalón pintaron los acuarelistas. En San Juan de la Arena, a principios del siglo XX el poeta Rubén Dario dejó unos versos rogando a San Telmo que protegiera a los marinos del Nalón de "las terribles furias oceánicas de galernas y aquilones". Los pintores compartieron la playa con surfistas, caminantes y los vientos del Cantábrico.
Las negras arenas contrastan con la luz del cielo.

Jesús Antonio se dejó cautivar por la isla de La Deva.

Angel Suárez prefirió la solitaria torre del vigía.

lunes, 7 de abril de 2014

Deva

Los pintores eligieron para su reunión semanal la parroquia de Deva, en Gijón instalándose por la mañana en la fuente y lavadero que da caracter a la zona. Muy cerca la iglesia de San Salvador de Deva, que conserva algunos vestigios de su origen que se remontan al paso del siglo X al XI. La capilla de la virgen de la Peña de Francia construida a finales del siglo XVII flanquea el paisaje en la subida al monte Deva. Por la tarde siguiendo el curso del arroyo de aguas abajo continuaron con su trabajo.
Bucólica visión de Llorca

Orillas del río Peña Francia, de Llorca.

Vista desde la fuente, de Llorca.

Pisaje rural, de Blanco

Principio de la primavera, de Blanco

Rincón del río, de Beni.

La viejo silo, de Beni.

lunes, 31 de marzo de 2014

Pintando en Lastres

Entre la punta de Penote y la punta de Misiera, distantes entre sí 1,2 millas, se sitúa Lastres. Esta población con importante actividad pesquera recuerda su pasado ballenero con una placa en la capilla del Buen Suceso, perteneciente al gremio de mareantes. En 1232 se documenta por primera vez la caza de la ballena en Asturias por lo que es de suponer que se precticaba desde años atrás. Los pintores que piensan que las tradiciones identitarias son buene cosa, pintaron en estas calles con la vista puesta en los colores y la tranquilidad instalada en el cuerpo.
Quizá las olas devoren la orilla, pero Lastres podría caminar sobre el mar. (J.R.C.)


Luis López con un dibujo ambicioso comienza su acuarela.


Jesús Antonio da una visión aérea de la costa.

Ángel Suárez con su visión personal del paisaje.

lunes, 24 de marzo de 2014

La primavera se viste de invierno.

Desoyendolos partes meteorológicos los pintores montaron sus caballetes en San Julián de Viñón, cuyo conjunto de iglesia y edificaciones anexas dan al lugar un ambiente arcaico. La pequeña iglesia de San Julián de Viñón fechada su construcción en los finales del siglo XII, pertenece al grupo de románico de Villaviciosa, que estaría como muchas mas, relacionada con el camino de peregrinación a Compostela. En esas estaban los pintores cuando una fuerte granizada les obligó a poner tierra por medio y a refugiarse en la cercana localidad de Cabranes a cuyo concejo pertenece esta iglesia. Una agradable tertulia alrededor de unos cafés bien calientes y una charla sobre el camino del Norte a Compostela dejaron cumplida la jornada. 
Con lluvia toca paraguas


Jesús Antonio nos envía su acuarela terminada.


Eusebio Llorca despues de los ultimos retoques también nos remite su pintura.


Angel Suárez envía su visión del Lugar.


domingo, 16 de marzo de 2014

ESPINAREDO

Situado en el concejo de Piloña, Espinaredo es el arranque del camino a La Pesanca, área de esparcimiento entre castaños que es muy visitada por montañeros y caminantes. Zona de exuberantes bosques, el río del Infierno se adentra hacia las tierras de concejo Caso flanqueado por la sierra de Aves la sierra de Giblaniella. Los pintorea, que conocen esto, no están por las grandes caminatas y prefieren reflejar la belleza de estas tierras por medio de sus pinturas.
        

J.M. Puente, con sus apuntes al óleo refleja la serenidad del paisaje.


La visión circular de Luis López produce perspectivas originales.


Por la tarde, Luis López pinta la plaza de Espinaredo con más sosiego.


Eduardo Monteiro, cun su paleta de exquisitos azules plasma la belleza del Río el Infierno.


Con la pereza de la tarde, Eduardo Monteiro elige motivos menos poéticos.


Eusebio Llorca da rienda suelta a la energía acumulada durante la semana.


Por la tarde, Eusebio Llorca continúa imparable.


Jesús Antonio, rompiendo los convencionalismos pinta una acuarela suelta y luminosa.


Angel Suárez da testimonio de la arquitectura popular.