sábado, 22 de noviembre de 2014

La capilla de San Pedrín en Rozaes.

La capilla de San Pedrín pertenece a la parroquia de Santa María de Rozaes, es una obra del arquitecto Gregorio de la Roza fechada en el año 1660 y pasa por ser la capilla más armoniosa del concejo de Villaviciosa.  Lo que se conoce como el cabildo se sustenta sobre columnas  que protejen la fachada, que ostenta un escudo con las llaves de San Pedro y la cruz de San Andrés, casi irreconocible por el continuo desgate producido durante años por el roce de la cadena del campanario. Junto a la capilla un edificio conocido como la casa de Capellán repite el escudo en este caso en perfecto estado.
          Los pintores además de la arquitectura disfrutaron de los trinos de un grupo de mosquiteros
          musicales que les hicieron compañía durante la jornada.
El interior de la capilla en muy mal estado.
 

Jesús Antonio ante la casa del Capellán

Acuarela de Jesús Antonio.

Luis López pintó la capilla.

Luis López disfrutando del entorno.

Eusebio Llorca recoge el camino  en que estaban sus amigos.

Por la tarde, Eusebio Llorca pintó uno de los molinos harineros.

Eusebio Llorca satisfecho de su trabajo.

Los dos edificios vistos por Angel Suárez.

 

sábado, 15 de noviembre de 2014

Los primeros fríos.

Con un día lluvioso y frío los pintores montaron sus caballetes en el cabildo de la iglesia de Anayo, ante ellos la fachada norte de la cordillera cantábrica en su parte centro-oriental, desde los montes de Sevares hasta los picos de Europa que ya recibieron sus primeras nieves. A su espalda el lugar de Fresnosa en otros tiempos centro de reunión para "tomar las aguas" y descansar de los achaques de la edad hoy languidece esperando tiempos mejores. Se hizo lo que se pudo.

Placa indicativa de la panorámica de cumbres.

Eusebio Llorca, ¿en qué estaría pensando?

Eusebio Llorca pinta los Picos de Europa.

Suelta e inspirada acuarela de Luis López.

Angel Suárez.

sábado, 8 de noviembre de 2014

San Balandrán.

En el estuario de la ría de Avilés la ensenada de la marisma de Llodero, en Zeluán, es un espacio de descanso de las aves en sus migraciones anuales. Los pintores, atentos a los cambios estacionales se dirigieron a esta zona para disfrutar de este paisaje, siempre cambiante, siempre sorprendente.

Acuarela de Luis López de la playa de San Balandrán.

Jesús Antonio pinta valientemente la ensenada.

La industria de Zeluán vista por Eusebio Llorca.

Angel Suárez: la playa de San Balandrán.

sábado, 1 de noviembre de 2014

De Torres a Peñas.

Jornada con doble destino pictórico. Por la mañana pintando en San Balandrán, ese destino tan querido por los pintores, donde se puede pintar la zona portuaria de Avilés, hacer un avistamiento de aves marinas, darte un baño y comer bien mientras se cuentan historias de navegantes que ya pocos recuerdan. Por la tarde siguiendo la costa hacia oriente el destino fue Luanco, la punta del Gallo, que cierra la ensenada por el norte mientras la costa corre hacia el SE hasta la punta del Carmen.

Cinta tansportadora. San Balandrán. E. Llorca.

La iglesia de Luanco. E. Llorca.

Acuarela de Luis López. San Balandrán.

Luis López. La punta del Gallo en Luanco.

Beni Rodríguez. La ría de Avilés.

Beni Rodríguez. Iglésia de Luanco.

sábado, 25 de octubre de 2014

Pintando en la playa de La Griega.

La playa de La Griega, en Lastres, fue el lugar escogido por los pintores para la mañana del sábado que se vieron sorprendidos por la presencia de un grupo de jinetes cabalgando por el arenal.

La desembocadura del rio Colunga en la playa de La Griega junto con las huellas de las dinosaúrios que se encuentran a lo largo de su costa hacen de esta playa un lugar verdaderamente atractivo.

Jinetes en la paya de La Griega.

Acuarela de Jesús Antonio

Angel Suárez.