domingo, 4 de mayo de 2014

Carpinteros de ribera.

Parece ser que es a partir del siglo XVIII cuando la caza de la ballena llega a su fin en Asturias, obligando a las gentes de la mar a especializarse en la captura de otras especies que les llevarían a adentrarse en el oceáno. Como consecuencia se establecen a lo largo de la costa asturiana los talleres artesanales que construían los distintos tipos de embarcación necesarios para esta nueva pesca de altura. En Luanco todavía se pude ver en el Dique las huellas de uno de los últimos talleres de carpinteros de ribera y se cuenta que la última embarcación fabricada con madera salió de este astillero en 1988.
          Los pintores con la  memoria puesta en las historias del mar y los ojos en el paisaje, pintaron en la
          playa de Aramar a la vista de la Capilla del Carmen y protegidos del nodeste por la Punta de los
          Moros.
Interpretación fauvista de Jesús Antonio.

Ya más clásico, Jesús Antonio pinta la capilla del Carmen.

Simbiosis perfecta: hombre-arquitectura-naturaleza.

Luis López se recrea en este antiguo refugio de embarcaciones.

La capilla del Carmen, de evocador recuerdo, por Luis López.

La mano agil es mas rápida que la vista.

La playa de Aramar vista por Eusebio Llorca.

La bajamar cambia el paisaje.

J.M. Puente hace apuntes para sus obras al óleo.

Angel Suárez y su tormentosa visión del paisaje.

La ensenada de Aramar a mar alta.