sábado, 30 de mayo de 2015

Breceña.

Después de un tiempo sin pintar en Breceña el sábado se montaron los caballetes en la entrada del pueblo, que es una de la etapas mas concurridas del camino de Covadonga, y como puede apreciarse en las fotos de facebook que Eusebio Llorca ha publicado, este sábado fue de lo más concurrido y animado durante toda la mañana. Un día estupendo permitió que se trabajara relajadamente hasta la hora de comer (tarde, debido a la afluencia de peregrinos en Casa Piloña, donde nos atendieron con la amabilidad habitual)

El paisaje 1

El paisaje 2

Eusebio Llorca - acuarela.

Eusebio Llorca - acuarela

Apunte al carbón de J.M. Puente.

J.M. Puente, óleo

J. Blanco, técnica mixta.

J. Blanco, técnica mixta.

Angel Suárez - acuarela.

Llorca y J.M. Puente bajo los castaños.

J. Blanco en pleno trabajo.

Angel Suárez, J.M. Puente, J. Blanco y Eusebio Llorca.

sábado, 23 de mayo de 2015

En el cabo Vidio.

Entre los cabos Vidio y Busto, distantes 10 millas entre sí, la costa se presenta muy accidentada por sus muchas puntas, playas y acantilados de hasta 90 metros de altura que en algunos casos por empinados senderos dan acceso a playas de belleza dura y salvaje.
Los pintores se dirigieron al cabo Vidio para pintar el faro que se destaca sobre la llanada donde se asienta, tierra a dentro, Oviñana, famosa por sus mariscos y una meta turística de primer orden.

Jesús Antonio y Angel Suarez prendados del paisaje se prometieron seguir esta parte de la costa con sus compañeros a la primera ocasión. Por la tarde una visita a la playa del Silencio completó la jornada.


El faro Vidio -  Angel Suárez. 
Jesús Antonio y su visión del faro Vidio.
El paisaje es magnífico.

La playa del Silencio 

Los pintores en la playa del Silencio.

Pintorescos visitantes a la playa del silencio.

sábado, 16 de mayo de 2015

San Balandrán

De nuevo en San Balandrán, en donde la Ensenada de Llodero y la charca de Zeluán son espacio protegido en la ruta migratoria de las aves acuáticas, en su viaje hacia tierras tan lejanas como Rusia, Groenlandia o Sudáfrica, y ofrecen uno de los lugares más sugerentes y solitarios de nuestras costas donde uno de los pintores sin pretenderlo se convirtió en parte de su naturaleza.

Eusebio Llorca, Luis López, Jesús Antonio y Angel Suárez después de alimentar el espíritu con estos paisajes pasaron a cosas más prosaicas y fueron encaminados por un trasunto de irlandés con madreñes hacia otros paisajes propicios para alimentar su cuerpo muy guapamente.

Rincón digno de San Balandrán.

Luis López y Eusebio Llorca interactuando con la naturaleza.

El pintor transmutado en paisaje.

Luis López con una compleja acuarela.

Potente acuarela de Jesús Antonio.

Interpretación libre del paisaje. Eusebio Llorca.

Eusebio Llorca en su faceta atrevida.

Angel Suárez.

Colores de Luis López en plan alquimista.

sábado, 9 de mayo de 2015

Playa de La Isla

La playa de la Isla se encuentra en la falda de la sierra del Sueve, que tiene como cota mas alta el pico denominado El Pienzu con una altura de 1159 metros, en cuya cumbre una cruz de grandes dimensiones le hace inconfundible.

En esta playa montaron los pintores sus caballetes en una jornada que nos visitó nuestro entrañable compañero el pintor J. Blanco. La mañana que se vio amenizada por el juego de "busque usted la llave" (ni lo piensen, no estaba en el fondo del mar) dio como resultado una serie de acuarelas que algunos se atrevieron a pintarlas con una sola mano.

Eusebio Llorca, Jesús Antonio, Luis López, J.M. Puente, J. Blanco y Ángel Suárez les muestran el resultado de sus trabajos.


La playa de la Isla.

El fluido color de la acuarela de Jesús Antonio.

Luis López evocando a Monet.

Luis López, panorámica.

Oleo de J. M. Puente.

J. M. Puente con un óleo suelto y directo.

Eusebio Llorca, con una mano.

Eusebio Llorca, con la misma mano.

J. Blanco, original con sus materiales.

Angel Suárez.