sábado, 16 de mayo de 2015

San Balandrán

De nuevo en San Balandrán, en donde la Ensenada de Llodero y la charca de Zeluán son espacio protegido en la ruta migratoria de las aves acuáticas, en su viaje hacia tierras tan lejanas como Rusia, Groenlandia o Sudáfrica, y ofrecen uno de los lugares más sugerentes y solitarios de nuestras costas donde uno de los pintores sin pretenderlo se convirtió en parte de su naturaleza.

Eusebio Llorca, Luis López, Jesús Antonio y Angel Suárez después de alimentar el espíritu con estos paisajes pasaron a cosas más prosaicas y fueron encaminados por un trasunto de irlandés con madreñes hacia otros paisajes propicios para alimentar su cuerpo muy guapamente.

Rincón digno de San Balandrán.

Luis López y Eusebio Llorca interactuando con la naturaleza.

El pintor transmutado en paisaje.

Luis López con una compleja acuarela.

Potente acuarela de Jesús Antonio.

Interpretación libre del paisaje. Eusebio Llorca.

Eusebio Llorca en su faceta atrevida.

Angel Suárez.

Colores de Luis López en plan alquimista.