sábado, 19 de marzo de 2016

El Arenal de Morís.



   El nombre de Caravia aparece documentado en el año 921, según consta en el Libro de los Testamentos, de la catedral de Oviedo.

  Fue concejo realengo desde el siglo XV, y en sus terrenos parece ser que se levantó el monasterio de San Bartolomé del cual no queda mas que el recuerdo, no ocurre así con el Pico del Castro donde hacia 1917 Aurelio del Llano Roza de Ampudia llevó a cabo excavaciones arqueológicas que dejaron al descubierto restos del recinto prerromano amurallado y algunas piezas de orfebrería, como recoge en su Libro de Caravia publicado en 1919.

   Pero los pintores, que no ignoran todo esto, no se desplazaron hasta Prado, capital del concejo, para disfrutar de la sierra del Sueve y de su fauna, asturcones incluídos, si no que buscaban el paisaje de su costa que el derrotero marítimo describe mas o menos así:  Haciéndose a la mar desde Ribadesella en dirección W, una vez rebasada la punta de los Carreros y la punta Arrobado la costa forma un pequeño seno con playa que es el Arenal de Morís. Aquí montaron sus caballetes estos amantes de los espacios abiertos para despedir al invierno pintando en un día radiante que anunciaba la inminente entrada de la primavera.

   Pintaron: Enrique Mijares, Luis López, Jesús Antonio, Rosa Rubio, Eusebio Llorca, J.M. Puente y Angel Suárez.







El Arenal de Morís

Jesús Antonio y Eusebio Llorca.

J.M. Puente, Luis López, Rosa Rubio y Enrique Mijares.

Enrique Mijares

Enrique Mijares.

Rosa Rubio.

Rosa Rubio.

J.M. Puente

J.M. Puente.

Jesús Antonio.


Luis López.

Luis López.

Eusebio Llorca

Angel Suárez.

Lastres al fondo.