sábado, 16 de abril de 2016

El refugio de avistamiento. Fotografía de Andrés Suárez.


     Los pintores se han desplazado a la playa de San Balandrán, que se abre sobre la ría de Avilés, y  se refugian del mal tiempo en la casamata de avistamiento  que se sitúa sobre la ensenada de Llodero, amplio estuario que es un refugio natural de aves en sus viajes migratorios. Esta ensenada que está a espaldas de la tan querida por estos pintores playa de San Balandrán, es además de un magnífico observatorio de aves, un lugar privilegiado para contemplar el tráfico de buques que afrontando la barra de la ría se dirigen al puerto de Avilés.

     Allá por los años 60 y 70 del siglo pasado, las gentes iban en tranvía hasta los muelles de Avilés y desde allí tomando una lancha, que les transportaba hasta la playa de San Balandrán, disfrutaban del baño y de una jornada de asueto, niños incluidos, en este otrora paraíso.

    Tiene esta playa una bonita historia de islas, monjes, ballenas, obispos y demás ingredientes fantásticos y atractivos que pocos recuerdan y merecerían ser recordados.

   Otra historia es la de los sablazos.

   Acudieron a mojarse muy ricamente: Eusebio Llorca, Jesús Antonio, Tere Mieres, Rosa Rubio, Andrés Suárez, Enrique Mijares, J.M. Puente y Angel Suárez.

 

     
La ensenada de Llodero anuncia lluvia.

La ensenada de Llodero con el Niemeyer al fondo. - Jesús Antonio.

La iglesia de Santa Leocadia. -  Eusebio Llorca.

Llodero, al fondo el faro de S. Juán de Nieva. - Tere Mieres.

Avilés desde de Zeluán.- J.M. Puente.

La campiña gozoniega. - J.M. Puente.

En lo alto Laviana perteneciente a Gozón. - Rosa Rubio.

La ensenada en pleamar. - Rosa Rubio.
Los muelles de Raíces. - Enrique Mijares.

Peñas de el caballo. - Angel Suárez.

Enrique Mijares, Jesús Antonio, Rosa Rubio, Tere Mieres, Eusebio Llorca, J.M. Puente y Andrés Suárez.