sábado, 23 de abril de 2016

Santumederu.


Magníficos hórreos en Sietes. - Fotografía de Andrés Suárez.
                               
     Estamos en el año de 1555. Mientras en Tordesillas fallece Juana de Castilla, mas conocida como Juana la loca, en Sietes, una recóndita aldea de Villaviciosa, se erige por orden del bachiller Fernando Suárez del Canto una singular iglesia que se pondrá bajo la advocación de Santumederu y que constituye una de las pocas representaciones de la arquitectura en Asturias donde conviven los medievalismos con la nueva corriente plateresca.

     Sietes, con una nutrida representación de hórreos, algunos de los cuales se remontan hasta el siglo XVI, fue el escenario de esta nueva jornada de pintura que coincidiendo con el 4.º centenario de la muerte de D. Miguel de Cervantes, trasladó por unas horas a estos peregrinos de la pintura hasta la España del renacimiento para solazarse en estas maravillas que hablan a los sentidos.

    Se reunieron bajo la lluvia, como no podía ser menos: Eusebio Llorca, J.M. Puente, Rosa Rubio, Tere Mieres, Andés Suárez, Enrique Mijares y Ángel Suárez.

Mutación primaveral obligatoria.

Acuarela de Enrique Mijares.

Acuarela de Eusebio Llorca.

Acuarela de Tere Mieres.

Acuarela de Rosa Rubio.

Óleo de J.M. Puente.

Apunte al carbón de J.M. Puente.

Acuarela de Ángel Suárez.