sábado, 16 de julio de 2016

LA SELVA DE OBAYA.

   
  Los molinos no son casa,
porque están por los regueros,
son cuartitos retirados
para los mozos solteros.


La lujuria del color. -  Óleo de J. M. Puente.


     Al molino de Obaya lo califica Aurelio del Llano, como de construcción primitiva, cuando en el año 1919 lo visitó en las investigaciones previas a su obra "Bellezas de Asturias".

     Los pintores encontraron el molino tan descuidado en su entorno que llegar hasta el fue tarea nada fácil, que entre helechos, freves, musgos y la rosada mañanera hasta algún torpe se pegó un trompazo.

    Las referencias folklóricas sobre los molinos en Asturias aparecen en canciones, cosadielles y refranes que hacen referencia a la molienda y como quiera que el desaliento no prende en este grupo se procedió a disfrutar de la jornada en mitad de la caleya, sobre la cual, un alimoche ejecutaba sus elegantes planeos.

   Pintaron en este lujurioso lugar: Enrique Mijares, Rosa Rubio, J.M. Puente, Eusebio Llorca, Luis López y Angel Suárez.

   
En plena caleya devorada por la vegetación.


Camino de Obaya. - Luis López.

Color, color. - Eusebio Llorca.

¿Será esto el impresionismo? - J. M. Puente.

La aldea de Obaya, después las selva. - Rosa Rubio

La vegetación se come  las casas. - Enrique Mijares.

El alimoche. - Angel Suárez.

¿no es este el bosque de  Birnan avanzando hacia el castillo...?
                                  POR LA TARDE EN EL PUENTE DE VALBÚCAR
Enrique Mijares y Eusebio Llorca.

El dibujo de Eusebio Llorca.

La acuarela de Eusebio Llorca.

Les cases de Valbúcar. - Enrique Mijares.