sábado, 29 de octubre de 2016

En Espinaredo y Riofabar



   Vánse los pintores en este otoño luminoso a las tierras de Piloña para recrearse en los colores del bosque que siguiendo el curso del río del Infierno,  viene desde las tierras del concejo de Caso por entre las sierras de Giblaniella y la de Aves, y  conforma aguas abajo una senda muy frecuentada por los turistas que tienen como punto de reunión el área de La Pesanca.

  Muy cerca está el pueblo de Riofabar y hacia el concejo de Ponga, al oriente, se levantó, por los primeros años de 1900 en la majada de Muéñigu, una capilla dedicada a San Humberto patrón de los cazadores.

  Los pintores, que después del madrugón y de conducir entre la densa niebla solo deseaban pintar y solazarse, tomaron como escenario el propio puente de Espinaredo para la primera toma de contacto.

  Una vez reconfortados y metidos en faena, se fueron al cercano Riofabar para continuar con la sanisima costumbre de disfrutar pintando.

     Se reunieron: Luis López, J.M. Puente, Eusebio Llorca, Enrique Mijares y Angel Suárez.

   
Enrique Mijares.

Eusebio Llorca.

Eusebio Llorca.

Luis López.

Luis López.

J.M. Puente.

J.M. Puente.

J.M. Puente.

Ángel Suárez.
                                                       POR LA TARDE:
Luis López.

Eusebio Llorca.

Enrique Mijares.

Luis López, J.M. Puente, Enrique Mijares, Ángel Suárez y Eusebio Llorca. - Fotografía de  una mano inexperta.