sábado, 26 de agosto de 2017

Chalaneru, chalaneru...

  El concejo de Pola de Laviana es rico en historia, desde la edad del bronce, con algunas piezas descubiertas, hasta el impulso industrial que supuso la llegada del tren que traería consigo una nueva forma de vida y  que como dejó reflejado el escritor Armando Palacio Valdés en su obra "La aldea perdida", dio fin a una era campesina y paradisíaca para introducirla en el progreso industrial.

  Pintaron estos enamorados de Asturias, primero en El Condado, con su torreón de origen romano, cuando Roma controlaba la vía que desde el puerto de Tarna se adentraba en Asturias siguiendo el curso del río Nalón y luego continuaron la jornada en La Chalana, a la orilla del río que vuelve a bajar límpido y apetecible en una tarde de calor como esta.

   Se reunieron para pintar: Miriam Martinez Caro, (que aprovechando su estancia en Asturias se unió a la expedición),  Eusebio Llorca, J.M. Puente, Luis López, Enrique Mijares, Blanco (que hizo de introductor en su tierra) y  Ángel Suárez.

    Esta es la cosecha de una jornada de verano.

   
El apetecible río con pato incluído.

Acuarela de Luis López. (1)

Acuarela de Luis López. (2)

Acuarela de Eusebio Llorca. (1)

Acuarela de Eusebio Llorca. (2)

Acuarela sin terminar de Enrique Mijares (tenía cita con el emperador Carlos V).

Óleo de J.M. Puente. (1)

Acuarela de J.M. Puente. (2)

Acuarela de Miriam Martinez Caro.

Acuarela de Blanco.

Acuarela de Ángel Suárez.

Eusebio Llorca, Miriam Martinez Caro, Blanco, Luis López, Enrique Mijares, Ángel Suárez y J.M. Puente.